Capivantez nació de una observación simple: la mayoría de los problemas en retail son problemas espaciales. Construimos una práctica de consultoría alrededor de esa idea.
Empezamos a hacernos esa pregunta después de notar un patrón recurrente en los comercios minoristas argentinos. Los dueños habían invertido en una buena selección de productos, precios competitivos y ubicaciones razonables — pero sus tasas de conversión contaban otra historia. Los clientes entraban pero no se involucraban profundamente con el espacio.
La respuesta, en la mayoría de los casos, no era el producto. Era el espacio mismo. La manera en que estaban dispuestos los productos creaba barreras invisibles. Ciertas áreas del local eran funcionalmente invisibles para los clientes. Los artículos de mayor valor estaban en posiciones a las que los clientes nunca llegaban naturalmente.
Capivantez fue creada para cubrir exactamente esa brecha — llevando la observación estructurada y la experiencia en layout comercial a los comercios independientes que no tienen acceso al tipo de recursos de planificación espacial que las grandes cadenas usan como algo habitual.
Cada trabajo empieza con observación, no con suposiciones.
Trabajamos con lo que existe. Sin exhibidores que comprar, sin paredes que mover.
Diseñamos para cómo la gente se comporta realmente, no para cómo quisiéramos que lo hiciera.
Las decisiones de ubicación de productos se toman considerando la economía de tu negocio.
Cada espacio de retail es diferente. Nuestro proceso es consistente — los resultados siempre se adaptan al local específico, sus productos y sus clientes.
Antes de entrar al local, revisamos el mix de productos, entendemos la estructura de márgenes y conversamos con el dueño sobre su percepción de cómo funciona el espacio. Este contexto define qué buscamos durante la observación.
Realizamos múltiples sesiones de observación durante el horario normal de atención, mapeando los patrones de entrada, los puntos de permanencia, los comportamientos de giro y las áreas de evitación. Documentamos lo que vemos de manera sistemática.
Analizamos la disposición física del local — líneas de visión desde la entrada, alturas de exhibidores, anchos de pasillos, agrupaciones de productos, ubicación de señalética y distribución de iluminación — identificando puntos de fricción y oportunidades perdidas.
Preparamos un diagnóstico claro y accionable que explica qué está pasando en el espacio, por qué está pasando y qué cambios específicos en el layout y la exhibición van a resolver cada problema.
Implementamos los cambios directamente junto al equipo del local — reposicionando productos, ajustando exhibidores, actualizando la ubicación de señalética y reorganizando las disposiciones de exhibición usando solo lo que ya hay en el local.